Perfecto para una merienda de cumpleaños, donde las toneladas de azúcar están permitidas  o como actividad para pasar una tarde de lluvia, como fue nuestro caso.
Son monísimos y comestibles, y lo más importante, es que uno se lo pasa a lo grande preparando estos dulces,dulcísimos roedores. 




Animaros a hacerlo y mandadme la foto. El otro día descubrí con gran emoción que una compañera de la universidad, la fantástica Nati, había publicado en facebook unas fotos de una merienda para sus sobrinos y había tomado como inspiración dos de mis publicaciones, los Mikados gigantes y el Sushi de Nutella.
Cuando comencé el blog, hace poco más de un año, lo hice verderamente como una terapia porque estaba pasando un momento un poquito delicado de ánimo y quise convencerme y convencer a todo el mundo que quisiera leer el blog, pero sobre todo empezando por mí, que la vida puede ser una maravilla si uno la convierte en un juego, y que es muy fácil crear y hacer cosas bonitas con cualquier cosa. Al principio imaginé que se me iba a llenar el buzón de mail de correos de gente que mirase lo que hacía o que conocería a millones de personas y blogueros que me escribirían... y más bien ha sido todo lo contrario, así que aunque es un placer pensar y realizar los posts para este blog a veces te surge la duda de si a alguien le puede interesar ver lo que hago con mi hijo  Paolo.
Descubrir por casualidad en Facebook que una persona se inspira en lo que haces es el mayor regalo que me ha dado Manzanaterapia.

Volviendo a nuestros ratones, aquí tenéis la receta:

INGREDIENTES 


  • 150 gramos de leche condensada
  • 400 gramos de coco rallado
  • 100 gramos de azúcar glas
  • Confetis de colores para los ojos
  • Conguitos de colores (vamos, la marca que sea) para las orejas
  • Ruedas de regalíz para las colas y hocicos

Mezclad la leche condensada con 300 gramos de coco y dejad el restante para rebozar después los cuerpecitos.



Si os queda poco densa la masa, id ecchando el azúcar hasta que podáis hacer bolitas que no se os queden demasiado pegadas a las manos. 




Dadles la forma de ratón y rebozadlas un poco con el coco para que den un efecto más compacto.




Usad los conguitos para como orejas, cortad el regalíz en tiras para hacer las colas y también en triángulos para los hocicos. Por último, poned dos confetis (los míos eran redondos) del mismo color para hacer los ojos.
Esperad una media horita a que se sequen un poco y presentadlos en vuestra fiesta.




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