Hay días de invierno en los que estáis obligados a quedaros en casa porque  llueve, nieva o los hijos estan medio malos y no os queda otro remedio que tenerlos encerrados. Y es entonces  cuando empiezan los más pequeños  a ponerse nerviosos porque quieren correr, saltar, salir fuera, en fin, que no se aguantan ni ellos.






Os propongo ir a la habitación mas sacrificada que tengáis, o un trastero,  rebozarla con todos los cartones que tengáis guardados desde Navidad, y preparar un improvisado salón de tiro. Os puedo asegurar que se lo van a pasar fenomenal, y se van a quedar la mar de relajaditos después. 

MATERIAL


  • Uno o varios pulverizadores
  • Agua
  • Colorante comestible para teñir el agua. (Esto sólo para madres arriesgadas como yo, porque el riego de dejar las paredes como los cuadros de Picasso es muy alto).
  • Cartón




Dibujad una diana con puntos o sin ellos en un cartón, como os apetezca.



 Llenad los pulverizadores con agua. 


Si os gusta el riesgo como a mi podéis llenarlos con agua coloreada con el colorante comestible. de manera que cada jugador tenga un color para distinguir los puntos. Paolo jugaba solo, pero le encantan los colores y utilizamos dos, uno rojo y otro verde. Al final usamos hasta dos dianas.













0 comentarios:

Publicar un comentario