Lo que hoy os traigo puede servirnos para hacer un regalo o para darnos un gustazo cuando nos hacemos un baño. Me estoy refiriendo a las bombas que venden en las tiendas de jabones y cremas, esas que de deshacen en el contacto con el agua formando una espuma efervescente.








No os podéis imaginar lo fáciles que son de hacer en casa y lo entretenido que resulta para los pequeños prepararlas, aún más naturalmente, cuando llega el momento del baño.
Lo único que os puede resultar extraño es el ingrendiente del ácido cítrico, pero lo podéis comprar en las farmacias.
Para estas Navidades podéis marcaros un regalo muy personal, con la esencia y color que os guste.
Nosotros hicimos árboles de Navidad con esencia de canela y teñidos de rosa.

INGREDIENTES

  • Media taza (de esas de desayuno) de ácido cítrico. De venta en farmacias
  • Una taza de bicarbonato
  • 3/4 de la taza de Maizena
  • 1/4 de taza de azúcar moreno
  • Colorante alimenticio
  • 8 gotas de aceite esencial de la esencia que queráis (de venta en herboristerías)
  • Necesitaréis un pulverizador y un molde de silicona para poner la pasta. 




Verted todos la Maizena, el azucar, el ácido cítrico y bicarbonato en un recipiente suficientemente grande. 




Poned en el pulverizador un par de dedos de agua (os sobrará) con el colorante comestible que se os ocurra.




Nosotros nos pusimos guantes, por hacerlo más coreográfico, pero luego nos los quitamos y fuimos a manazas, no pasa nada.





Id mezclando todos los ingredientes mientras pulverizáis con el espray. Tiene que quedar una pasta húmeda, no demasiado compacta, pero lo suficiente para que apretando con los dedos se quede pegada. 
Añadid además mientras mezcláis y ya está la pasta un poco húmeda 8-10 gotas del aciete esencial que os guste.



Una vez acabado, trasvasad la pasta en los moldes de silicona. Es muy importante que aplastéis la pasta todo lo que podáis en el molde. Tiene que estar muy compacta para que no se os rompa luego.









Esperad al menos 4 horas para que se seque, lo ideal son 8 horas.




Después los podeís poner en bolsitas individuales para regalar.



Las bombas se deshacen en contacto con el agua provocando una efervescencia y tiñendo el agua del color elegido. Es verdaderamente un regalo simpático y personal.

Paolo estuvo encantado de prepararlas, muy concentrado y atento. El resultado, al meterlas en el agua le fascinó.






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