Queridos todos, hoy os invito a hacer un experimento muy fácil e interesante. Podemos desnudar un huevo y transformarlo en una fuente que por un buen rato saca un chorrito de líquido. ¿Cómo?, os lo resumo en dos palabras: Corrosión y ósmosis.




MATERIAL


  • Un huevo
  • Un litro de vinagre
  • Un recipiente, un frasco donde meter el vinagre y el huevo a remojo









Meted el huevo en un frasco con el vinagre suficiente como para que esté completamente cubierto.



Bastan 48 horas para que el huevo pierda su cáscara: Corrosión. el carbonato de calcio de la cáscara reacciona químicamente con el ácido del vinagre. El resultado es un huevo desnudo.


Si dejáis el huevo más de 72 horas como fué mi caso (4 días porque se me olvidó), se produce el fenómeno de ósmosis: el traspaso de un solvente a través de una membrana semipermeable.





Basta hacer un agujerillo y todo el vinagre que ha traspasado desde el frasco al interior del huevo comienza a salir en un chorrillo. 


Es muy divertido, veréis lo mucho que interesa a vuestros pequeños.



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