La actividad que os enseño hoy la puede hacer un niño de tres años con sólo la supervisión de un adulto. Mi hijo lo hizo todo, y precisamente por ello disfrutó y se sintió super orgulloso del resultado. Al final me dijo: "Mamá que cosas tan divertidas me haces hacer" y a mi se me llenó el corazoncico de alegría, me recargó de energía para todo el resto del año.




Estas calabazas serán el centro de mesa de una merienda para la fiesta de Halloween que haremos en casa con los amigos de Paolo.



El material necesario, como habréis adivinado, es muy simple, basta una cartón de una caja de huevos y chinchetas. Para la base utilizamos piedrecitas de colores que tenía yo en casa, pero puede quedar muy bien con hojas secas.

MATERIAL:


  • Una caja de huevos, de 6 en nuestro caso.
  • Pintura naranja, nosotros utilizamos acuarelas
  • Chinchetas verdes, 6
  • Piedrecitas de colores, u hojas secas







Paolo hizo todo, pintó el cartón, puso las chinchetas (esta fué su parte favorita) y después cubrió la base de la caja con las piedrecitas (ahí sí que le di una mano para cubrirlo todo).













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