Este fin de semana hemos preparado un acuario hecho con una caja de cartón. Empleamos dos días en realizarla porque tuvimos que dejar secar las pinturas, pimero las del acuario y después la de los peces que hicimos con papel maché.
Y éste es el resultado:




¿Os gusta?. Seguramente puede quedar mejor, pero si pensáis que de una caja de cartón desechable se puede realizar un juguete, tampoco está tan mal la idea, ¿verdad?.
Nos hemos divertido mucho pintándola, y me imagino que también jugaremos con ella, ya os contaré.
Todo ha empezado con una caja que usamos para hacer el traslado (tenemos todavía 20 guardadas, así que habrá que ir creando cosas para darles salida).




Si os interesan los detalles de la realización de este juguete, seguid leyendo.


La idea la he tomado de aquí, y la realización ha sido como os muestro a continuación:


MATERIAL:

Para la pecera:

  • 1 caja de cartón
  • Cartulinas
  • Pinturas que tengáis a mano (las mías eran acrílicas)
  • Un cuter 
  • Tijeras
Para los peces:
  • Globos
  • Cola
  • Agua
  • Servilletas de papel y de periódico
  • Pinturas 
  • Rotulador negro
  • Ramas o palos de la largura de la caja
  • Hilo

Para comenzar, trazamos un rectángulo con la ayuda de una regla dentro de uno de los lados de la caja y con un cuter lo recortamos.




Después pintamos el interno de azul y la parte exterior de rojo, porque eran los colores más abundantes que teníamos.





Mientras se secaba el acuario, hinchamos tres globos, no demasiado, lo justo para tener la forma de los peces.




En un cuenco pusimos la mitad de cola y la otra mitad de agua, y con la ayuda de un pincel, fuímos pegando trozos de papel, alternando los de servilleta y de periódico para darle forma y consistencia.




Dejamos secar los peces y fuimos a buscar las ramas. También recortamos con la cartulina las ondas del agua y las algas.




Al día siguiente, los peces ya estaban secos,así que los acabamos con las pinturas que teníamos a mano (acrílicas) y con un rotulador permanente negro hicimos los detalles.




El pez amarillo no hay por donde cogerlo, es feo como nada, pero fué la primera vez que usábamos la técnica del papel maché y le hemos tomado cariño.

Colgamos a los peces atándolos con un hilo pegado con celo en el pez. y con un nudo en el palo.











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