Y quizás, y solo quizás os preguntéis ¿cómo es posible?, pues os lo digo inmediatamente: añadiendo la versátil y utilísima Maizena, que convierte todo lo que toca en suave y manejable.





Y el resultado el una pasta muy, muy suave, pero que se deshace un poco,todo hay que decirlo.  Es un auténtico gusto y experiencia para el tacto prepararla y manejarla.


En realidad os sugiero que probéis esta receta, pero sólo porque merece la pena  experimentar la suavidad de la masa, la transformación de la espuma, de verdad que es un gusto por lo increiblemente esponjosa que queda, Pero no os la recomiendo como plastilina, se deshace y además no se puede  llevar a la boca.



 Mirad mi receta para hacer plastilina casera, esa sí que merece la pena para jugar normalmente, porque es totalmente natural, dura mucho y es muy fácil de manejar.

Pero volvamos con la receta para esta pasta, vista aqui:


INGREDIENTES


  • Espuma de afeitar (yo le puse la mitad de un bote)
  • Harina de maiz (Maizena) La misma cantidad que la espuma, pero os lo ira pidiendo la masa.
  • Colorantes alimenticios




Primero ponemos toda la espuma en un recipiente (nosotro teníamos la mitad del bote, la otra la gastamos haciendo colores para jugar).




Vamos poniendo poco a poco la Maizena (para la cantidad que véis le pusimos toda la caja)





Es tan, tan agradable trabajar la pasta, es fantásticamente suave.



El resultado es agradable al tacto, mucho, es una bonita experiencia para jugar, probadla (pero me quedo con la plastilina hecha con harina, sin lugar a dudas)









2 comentarios:

  1. WOOU
    realmente muy interesante.
    Y lo que es mejor, !Funciona!
    Gracias

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    1. !Me alegro mucho de que te haya gustado! Gracias por tu mensaje.

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